Medicina, homeopatía, protocolos, futuro y excelencia

Desde Hablando de Homeopatía (31 diciembre’15)
“La medicina se ha convertido en la mera aplicación de protocolos”: FALSO

De vez en cuando escucho tanto a médicos como a pacientes expresar cierta frustración en relación con la práctica de una medicina cada vez más basada en protocolos diagnósticos, protocolos de tratamiento, protocolos de seguimiento, y hasta protocolos sobre protocolización. Y sin embargo, ¡el grueso de la rutina en la consulta escapa a los protocolos, sobre todo en Atención Primaria!

La elección de un diagnóstico o un medicamento no es todo lo que ocurre en la consulta: escuchar al paciente, entender su problema en el contexto del resto de sus problemas, adaptar las propuestas de tratamiento a lo que el paciente es capaz de tolerar o comprometerse, explicarle adecuadamente lo que le está ocurriendo, motivarle para mejorar su capacidad de adherirse al tratamiento y a otras pautas de vida que le proponemos… Todo ello forma parte de la consulta y está fuera de los protocolos.

La rigidez en el seguimiento de protocolos permite evitar que se tomen decisiones desastrosas y además la existencia de un protocolo nos permite justificar nuestra decisión ante una eventual reclamación o demanda. Al mismo tiempo, debe reconocerse que esta rigidez no permite latoma de decisiones excelentes, que lo serán porque han ido más allá de lo que un protocolo es capaz de prever o describir (una conferencia viral de B. Schwartz describe bien este fenómeno).

Entonces, ¿cómo tomar decisiones excelentes en medicina? Una corriente cada vez más numerosa de profesionales aboga por tener en cuenta las “Guidelines” (guías basadas en evidencia)… y también las “Mindlines” (orientaciones basadas en la experiencia), sin las cuales no sería nada fácil funcionar eficazmente en la práctica (J Launer 2015 en Postgrad Med J).

¿Qué hay de la homeopatía?

Hay protocolos de tratamiento que son sencillos de aplicar y son bastante efectivos. Y para un abordaje excelente, se aplican tratamientos individualizados, es decir adaptados a cada paciente. Y hay algo parecido a las guidelines, que en este caso más que dirigirnos hacia el medicamento que debemos prescribir nos orientan sobre la sistemática de interrogatorio y análisis a emplear.

Pero, en general, los médicos homeópatas funcionamos con mindlines: nos aportan información cualitativamente más valiosa que la información cuantitativa de los estudios de investigación clínica, aunque estos sean metodológicamente más correctos (…para una guideline).

 

Así que…

La medicina (homeopatía incluida) nunca es protocolizada, solo la elección de técnicas diagnósticas y tratamientos lo es, a veces.

Que debemos estar agradecidos por disponer de protocolos y guías que nos ayuden a decidir, y para hacer un trabajo excelente además tenemos que sumar nuestra experiencia y nuestro conocimiento del paciente y del entorno para tomar decisiones adaptadas.

Que están de camino herramientas impresionantes para que las guías del futuro puedan incorporar lo que llamaríamos “sabiduría práctica” o Mindlines.  […]