Homeopatía de vanguardia en el Congreso Internacional de Homeopatía del CEDH en Chicago

Desde Hablando de Homeopatía (12 julio’16)

La última semana de Junio estuve unos días en Chicago, en el Congreso Internacional de Homeopatía Clínica que organiza anualmente la escuela CEDH (y por cierto, para los médicos homeópatas que lo leáis, ¡el próximo es en Barcelona en Octubre de 2017!).

Debo decir que, si ya esperaba mucho del evento, su calidad me sorprendió todavía más de diferentes maneras. […] La temática (estuvo) centrada en los grandes problemas de salud de las sociedades actuales, abordando sin miedo y con profesionalidad las patologías autoinmunes tanto en niños como en adultos, el soporte oncológico o el envejecimiento centrado sobre los problemas cardiovasculares y metabólicos. Otros temas interesantes fueron asma, ginecología, dermatitis y dolor musculoesquelético.

[…]

Tener la oportunidad de observar de cerca esta homeopatía de vanguardia, con propuestas interesantes, prometedoras, sólidas, y avaladas por la propia experiencia de los conferenciantes y no sólo por estudios, me ha llenado la mochila de ilusión y entusiasmo. De los que me leéis, a los que sois médicos espero haber podido transmitiros parte de ese entusiasmo y ganas de saber más; de los que sois pacientes, la ilusión de ver que también desde este tipo de medicina trabajamos y avanzamos para tratar de ofrecer la mejor atención a nuestros pacientes.

Anuncios

Pautas básicas para el acompañamiento del paciente oncológico con homeopatía

El 23 de octubre de 2015 tuve oportunidad de impartir una conferencia incluida en el programa del Congreso Nacional de la Asociación Española de Medicos Naturistas (AEMN), que tuvo lugar en Córdoba.

Es bien sabido que el cáncer es un problema de salud pública. Es importante que su abordaje sea multidisciplinar, la integración de diferentes tipos de tratamiento y la atención tanto al propio cáncer como al paciente que lo sufre e incluso a su cuidador.

Cuando esta visión más integrativa y holística no es proporcionada por el sistema, es el paciente el que con frecuencia hace su propio camino. Así, según el estudio MAC-AERIO (Rodrigues 2010) el 60% de los pacientes con cáncer recurren a las medicinas complementarias aunque el 46% no se lo dice a su médico de referencia. En Francia, la homeopatía es el tratamiento complementario más utilizado por estos pacientes, hasta un 33% de ellos.

La popularidad de la homeopatía en el acompañamiento (cuidados de soporte) del paciente con cáncer reside en que se complementa adecuadamente con los tratamientos convencionales “formando equipo”: porque no presenta interacciones con ellos, porque puede ayudar a reducir sus efectos secundarios de modo que se toleren mejor, porque mejora la calidad de vida del paciente, y todo ello permite al paciente no sólo sobrellevar mejor el cáncer, sino cumplir mejor las pautas y mantener las dosis completas de la quimio y radioterapia, lo cual incide positivamente en su supervivencia. Ni qué decir tiene que se complementa también con otras terapias no convencionales consiguiendo con frecuencia efectos sinérgicos.

Tras justificar la existencia de publicaciones científicas de diferente tipo (por supuesto que siempre es necesario seguir generando evidencias), he querido destacar 5 momentos clave en el abordaje del paciente con cáncer, en los que pautas homeopáticas sencillas pueden ayudarnos a conseguir buenos resultados clínicos:

  • La biopsia diagnóstica, para disminuir el hematoma y el dolor, y favorecer la cicatrización.
  • La inflamación y llagas de la mucosa de la boca a consecuencia de la quimioterapia.
  • La radiodermitis, tanto para prevenir y tratar la quemadura iniciales por radioterapia como para tratar las dermatosis cutáneas que aparecen más adelante.
  • El dolor musculoesquelético, y en concreto el dolor articular por antiaromatasas.
  • La ansiedad, que se presenta desde el momento de las primeras pruebas diagnósticas, y para las que podemos adaptar el tratamiento en función del predominio de la culpa, la sensación de injusticia, el pánico, la agitación, la inhibición o la tristeza e hipersensibilidad.

A nuestras consultas acuden con frecuencia pacientes que quieren hacer todo lo que esté en su mano para salir adelante. Como profesionales es nuestro deber corresponderles aplicando todo lo que esté en nuestras manos aprender, para ayudarles de la manera más completa posible. Si la homeopatía es de ayuda para cualquier médico que trata a estos pacientes, es aún más fácil de aplicar para aquellos que ya manejan medicinas complementarias, y aún más fácil de aceptar para sus pacientes que justamente acuden en busca de ese tipo de tratamiento.

¿Qué pasa cuando un médico aprende medicinas complementarias?

Desde Hablando de Homeopatía (27 junio’15)

Según un estudio recientemente publicado (Baars 2014) que se ha desarrollado en Holanda a nivel nacional, lo que pasa es que disminuyen los costes sanitarios.
Holanda tiene un sistema parecido al español: un seguro obligatorio (público) que puede complementarse con seguros privados. Como en todos los países, su gasto sanitario va en aumento y se preguntan de qué manera podrían reducirse esos costes, sin que repercuta negativamente en la salud de la población. Entendiendo que las medicinas complementarias (CAM) pueden formar parte de la respuesta, se han puesto a medir para verificar esta hipótesis. […]

seguir leyendo

5 razones para aprender homeopatía

En esta pequeña presentación de un curso de homeopatía intento explicar por qué a un profesional sanitario le interesa aprender homeopatía.

Se trata de explicar las bases y la forma de actuar de este método terapéutico, pero sobre todo de contaros que recurrir los medicamentos homeopáticos nos convierte, si no en mejores profesionales, al menos en profesionales con más recursos.

Las 5 razones para aprender homeopatía son que se trata de una farmacología diferente…

1. Que los profesionales sanitarios podemos incorporar para aliviar o curar a nuestros pacientes,

2. Que se sirve de medicamentos fabricados de una forma particular que los hacen muy seguros y

3. Que actúa potenciando o desbloqueando la capacidad del organismo para recuperar el equilibrio y repararse.

4. Que individualiza el tratamiento, porque en la consulta tenemos en cuenta las sensaciones particulares del paciente (no solo si tiene insomnio, sino como es), y

5. Que aborda al paciente de forma holística o integral, porque a menudo buscamos un medicamento que encaje con todos los problemas del paciente, y no uno para cada problema.